El presidente Alberto Fernández, tras el encuentro en Moscú con su par Vladimir Putin, señaló que “la economía Argentina depende mucho de la deuda que tiene con el FMI y de la influencia que Estados Unidos tiene en ese organismo”.  En ese marco de descripción económica nacional que compartió con Putin, el primer mandatario ratificó que “Argentina vive particularmente una situación muy especial, producto de su endeudamiento”. 

Historiando la relación de nuestro país con Estados Unidos y el FMI, Fernandez explicó, “durante la primera etapa de nuestros gobiernos, desde el año 2003 al 2015, nosotros tratamos de salir de ese corset que la Argentina tenía con los Estados Unidos, y ahí pudimos avanzar en la firma del acuerdo de integración estratégico”.

Fernández también planteó que Argentina puede ser “una puerta de entrada para que Rusia ingrese a América latina de un modo más decidido” en lo que resulta ser un indisimulable mensaje hacía el FMI y su principal nación sostén.

Finalmente el Jefe de Estado abogó por la necesidad de construir un nuevo multilateralismo: “Yo estoy empecinado en que Argentina tiene que abrirse camino hacia otros lados y ahí yo creo que Rusia tiene un lugar importante”.