Con clima de mucha tensión amaneció Casa Rosada después de la masiva y espontánea protesta que protagonizaron miles de argentinos hasta la madrugada haciendo sonar sus cacerolas en disconformidad por los anuncios del presidente Milei en los que modificó a través de un DNU que ya se encuentra vigente leyes económicas y laborales.

Si bien el presidente en el anuncio no llamó a sesiones extraordinarias  al Congreso Nacional (recordemos que habló de espaldas al parlamento cuando asumió), el gobierno debe en los próximos 10 días enviar el decreto a la Comisión Bicameral Permanente de Trámite Legislativo, conformada por 8 diputadas y 8 senadores, cuyos nombres todavía deben definirse.

Esa Comisión debe elevar un dictamen que cuente con la firma de la mayoría absoluta de sus miembros a ambas cámaras, también dentro de 10 días. En este dictamen, la Bicameral deberá expedirse sobre la validez o invalidez del decreto y sobre la procedencia formal y la adecuación a las bases de la delegación y al plazo fijado para su ejercicio.

Una vez que ingrese a cada Cámara, los Diputados y Senadores tendrán la posibilidad de aprobar o rechazar el DNU, no hay instancias de suspensiones, agregados o cualquier tipo de modificación a la norma. La aceptación o el rechazo del decreto debe contar con el voto de la mayoría absoluta de los miembros presentes.

Si ambas cámaras rechazan el DNU, este pierde validez de forma permanente. De todos modos, en el período que comprende la promulgación del decreto hasta el final de su tratamiento en el Congreso, mantendrá la vigencia como una ley más.

Poco después de las 08:30 comenzó la reunión del gabinete nacional con algunas ausencias. La encabezó el presidente Milei acompañado de la vicepresidenta, Victoria Villarruel; el jefe de Gabinete, Nicolás Posse y los ministros de Salud, Mario Russo; de Seguridad, Patricia Bullrich; de Capital Humano, Sandra Pettovello; de Defensa, Luis Petri; de Economía, Luis Caputo; del Interior, Guillermo Francos; de Justicia, Mariano Cúneo Libarona y de Infraestructura, Guillermo Ferraro. También estuvieron el vocero presidencial, Manuel Adorni; la secretaria de Comunicación y Prensa, Belén Stettler; el Presidente del Banco Central de la República Argentina, Santiago Bausilli; el secretario de Legal y Técnica, Javier Herrera Bravo y el secretario Ejecutivo de Gobierno de la Jefatura de Gabinete, José Rolandi.