En medio de la tensión provocada por el fallo de la Corte Suprema de Justicia, beneficiando los intereses de la Ciudad de Buenos Aires al ordenar que el Gobierno Nacional debe entregarle 180 mil millones de pesos desconociendo el porcentaje de coparticipación vigente, sobrevuelan acciones masivas como una demostración que el Poder Ejecutivo Nacional no está solo en el rechazo a semejante medida.

Hay 18 provincias, algunas no pertenecen al espacio político del oficialismo nacional, que se encolumnaron detrás de un interese común: Evitar que la región más rica del país, como es la Capital Federal, les quite fondos. Todas admiten que detrás de esa decisión política hay una maniobra del máximo tribunal para favorecer a Larreta en su campaña electoral al tiempo que imposibilita la concreción de obras en las provincias. La primera manifestación en conjunto de los gobernadores ha sido la adhesión a través de un comunicado firmado en forma conjunta con el Gobierno Nacional. Fueron 14 inicialmente y se sumaron 4 más un día más tarde.

La segunda acción que están impulsando es un movilización que puede derivar en una inmensa marcha federal que circule por todo el país para desembocar en la puerta misma del palacio de justicia. “Las denuncias hay que acompañarlas son acciones concretas en la calle”, aseguran los mandatarios más entusiasmados con esta idea entre quienes están el bonaerense Kicillof y el chaqueño Capitanich. Varios gremios hicieron llegar su apoyo y aporte logístico.

Los une a todos los gobernadores no acatar el fallo y recusar a los jueces del máximo tribunal: Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. Ahora, buscan tener el mismo consenso para las acciones que acompañen ese reclamo. La movilización también reúne consenso, el debate de estas horas es cómo y cuándo.

Los cinco gobernadores que están fuera de esta movida son: Juan Schiaretti (Córdoba), Omar Perott (Santa Fe), Gustavo Valdés (Corrientes), Gerardo Morales (Jujuy) y Rodolfo Suárez (Mendoza).