Varios funcionarios nacionales salieron al cruce de las polémicas declaraciones del Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, quien este martes señaló que castigará sacándole el plan Ciudadanía Porteña a las familias que no envíen regularmente a sus hijos al colegio superando las 25 faltas a clase.

El Ministro de Desarrollo Social, Juan Horacio Zabaleta reflexionó sobre esos dichos señalando que “no es castigando a los padres como se resuelve un problema social en familias que están resquebrajadas” destacando que se debe trabajar más en la resolución de la problemática social en lugar de castigar a los pobres por su pobreza. “A los chicos que no van a la escuela en vez de estigmatizarlos tenemos que ir a buscarlos, ver por qué no asisten, qué problema pueden estar pasando en sus hogares, acompañarlos y buscar insertarlos en el sistema educativo”, sintetizó Zabaleta.

Por su parte la vocera presidencial Gabriela Cerruti señaló que “una familia en situación de vulnerabilidad necesita que el Estado la acompañe, ayude e incentive a volver a una situación de regularidad escolar, de trabajo y de salud y no que la castigue por no hacerlo”.

Cerruti recordó que el programa social Ciudadanía Porteña lo conoce bien, “tuve el honor de diseñarlo e implementarlo junto a mi equipo del Ministerio de DDHH y Sociales en el año 2006. Si está tan preocupado por el cumplimiento de la ley, Larreta podría ocuparse que sigan ingresando familias que lo necesiten o requieran, y que se pague el porcentaje que establece la ley y que se fue restringiendo a medida que pasaron los años”.

El Legislador Juan Manuel Valdés reclamó por un servicio perdido para alumnos con discapacidad. Lo hizo al  señalar que, “para garantizar la presencialidad escolar sería muy importante que Larreta y Acuña le devuelvan el transporte escolar y el comedor a los pibes y pibas con discapacidad del nivel secundario. Pero lo que sirve es el cinismo y la mentira”.

En defensa de la proclama de Larreta salió el titular de la bancada oficialista en la Legislatura Porteña, Diego García Vilas, señalando que “la asistencia a clases no es un capricho, es la forma de garantizar un derecho básico fundamental: la educación”