Mariano Recalde puso el pie en el acelerador para darle más velocidad a su impronta de instalarse como el próximo candidato a Jefe de Gobierno por el Frente de Todos. El senador nacional se propuso realizar pequeños actos en cada una de las comunas porteñas reservados para militantes del partido Justicialista. “Vamos a ir comuna por comuna, para encontrarnos con los compañeros y compañeras que llevan las banderas del peronismo en cada barrio de la Ciudad”, señaló esta semana en el local partidario de la comuna 13.

El mapa interno del Frente de Todos de CABA presenta tres sectores con impronta de peso en el distrito. La Cámpora, timoneada por Mariano Recalde; el Nuevo Espacio de Participación (NEP), que conduce el actual número dos de la jefatura de gabinete nacional Juan Manuel Olmos, y Peronismo por la Ciudad que capitanea Víctor Santa María, Secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH).

Todos los sectores tienen representantes en el Congreso Nacional, en el Palacio Ayerza y en la administración nacional. En este tiempo electoral la convivencia entre ellos se encuentra íntimamente ligada con lo que suceda a nivel nacional. Si el Frente de Todos confluye con un candidato único para la presidencia, sucederá lo mismo en la Ciudad. Si esa postulación nacional se dirime en las primarias, habrá más de un candidato porteño, aunque no se puede descartar la posibilidad de lista única en la tira de aspirantes a legisladores. El Frente de Todos debe renovar 11 de los 19 legisladores que tiene en la actualidad.

Bajo este esquema si no hay unidad asoman tres referentes: Mariano Recalde, como el candidato de La Cámpora; el ministro de Turismo, Matías Lammens, por el “albertismo” representado en la NEP, y la diputada nacional Gisela Marziotta por el tercero de los sectores, apuntalada también para poder ser la compañera de fórmula de un candidato de unidad que podría ser Leandro Santoro.

Un cuarto sector en el Frente de Todos de CABA, que supo tener a Daniel Filmus como candidato a Jefe de Gobierno en 2007, es la Corriente de la Militancia. Esta franja de militantes se encuentra hoy con mayor encuadre a nivel nacional, su peso local se ha diluido. El ahora ministro Filmus ya declaró que no tiene aspiraciones de volver al ruedo electoral, al menos en una postulación como aquella de 16 años atrás. La Corriente, además, sufre su propia catarsis interna. Varios referentes, como la diputada nacional Mara Brawer, mantienen duras críticas al presidente Fernández por no haber tenido una posición firme que permita la liberación de Milagros Sala.

La tensión, producto del armado electoral, irá creciendo hasta llegar a su pico. El 24 de junio es el día previsto para el cierre de listas. En el mientras tanto cada sector desarrolla su propia estrategia. Por lo bajo, y dado la poca posibilidad de triunfo en una Ciudad que siempre fue contraria al peronismo, todos expresan y esperan que haya un único candidato. Dos años atrás casi nadie dudaba que sería Santoro. Sin embargo, su dualidad le ha jugado en contra. En el “albertismo” lo miran con resquemor por haberse corrido del espacio. Casi la misma mirada que tienen los sectores más afines a la vicepresidenta. El bajo perfil que mantiene (extraño para quién se mueve con versatilidad en los medios) es un síntoma de prudencia que Santoro muestra a la espera de los acontecimientos.

En la Cámpora, acaso el sector con mayor capacidad de movilización en la ciudad, se vive un clima de recambio generacional. Hay un sutil traslado de responsabilidades políticas. Recalde (51) comienza a correrse de la conducción de la agrupación a nivel local. Una tarea que recae ahora en la legisladora Lucía Cámpora (31) con un recorrido de mucho compromiso en la militancia feminista. No sorprendería ver rostros muy juveniles entre los candidatos a comuneros y legisladores propuestos por este sector en la lista del Frente de Todos.