El titular del Sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, se reunió este martes en Casa Rosada con el ministro del Interior Wado de Pedro para plantearle la preocupación sobre el futuro de los 800 trabajadores enrolados en su gremio que trabajan en la empresa Hidrovía que opera sobre el corredor hídrico navegable Paraná-Paraguay cuya concesión caduca este año.

La Hidrovía se creó bajo el proceso de privatizaciones que impulsó Carlos Menem en los 90, es la puerta de salida del 80% de las exportaciones del país. Se encuentra a la firma del presidente un decreto que cede por un año esta gestión a la Administración General de Puertos (AGP). Dentro del gobierno hay un fuerte debate con dos sectores que impulsan distintos caminos para el futuro de la Hidrovía. Uno de ellos, propicia volver a licitar internacionalmente el corredor mejorando los controles fiscales que hasta ahora han sido un verdadero colador por donde se evadieron cientos de millones de dólares ya que los exportadores sacaban la mercadería del país bajo declaración jurada, mayormente disminuida de su volumen real. Una estafa al fisco con guiño oficial.

Otro sector del gobierno propone estatizar el control, tal como era antes de 1995, y dragar el canal Magdalena que bordea la provincia de Buenos Aires por el Río de la Plata y así evitar el cuestionado paso por Uruguay.