El ex candidato a vicepresidente acompañando a Mauricio Macri en las últimas elecciones presidenciales y actual auditor general de la Nación, Miguel Ángel Pichetto, volvió a disparar munición gruesa contra las familias más empobrecidas de nuestro país. Propuso quitarle la Asignación Universal a las familias que no tengan más de dos hijos. “No hay salida en este modelo de reparto de planes”, señaló el ex senador nacional en declaraciones a Futurock donde también aseguró que “alentaría a pagar la AUH a familias que no tengan más de dos hijos”.

No es la primera vez que Pichetto realiza declaraciones en esta dirección. Gusta pararse del lado opuesto a la distribución de ayuda económica desde el Estado, a través de planes sociales, destinados a aquellas familias que están en situación crítica viviendo por debajo de la línea de pobreza. Con anterioridad Pichetto había propuesto que los planes sociales deben durar solo un año.

Medir la necesidad de un plan por la cantidad de hijos y no por capacidad de ingreso económico en cada hogar, es una muestra de extraordinaria brutalidad en el análisis fobioso que realiza Pichetto. No hay que hacer un recorrido demasiado sesudo para llegar a la conclusión que Pichetto le habla a un electorado que observa a los pobres como responsables de su pobreza y por lo cual no deben recibir ayuda alguna. Más grave aún, le advierte a las familias pobres que no deben tener más de dos hijos.