En Edimburgo cerraron el año de competencias con una derrota 52-29 ante Escocia. Jugó 60 minutos con un jugador menos y en el segundo tiempo estuvo durante 10 con solo 12 jugadores.

El partido se desnaturalizó a poco de andar. Un temprano try de los escoces colocó como principal protagonista al árbitro inglés. Karl Dickson pasó por alto un pase hacia adelante y tampoco pidió chequear para ratificar si el jugador local había apoyado. Fue tan solo el primero de una cataratas de groseros errores del dueño del silbato apilados contra Los Pumas.

Cuando habían pasado los primeros 20 llegó una jugada que sería determinante para el resto del encuentro. Los Pumas ganaban 8-7 cuando Kremer, ingresando con torpeza en un ruck en momentos que la pelota la tenían Los Pumas con ventaja de penal, golpeó con el brazo a un rival. Un claro penal, acaso merecedor de una tarjeta amarilla, que terminó siendo roja. Teniendo por delante más de 58 minutos ante un rival de muy buen presente y en este nivel de competencia tanto tiempo con un jugador menos cierra cualquier expectativa de éxito.  Escocia aprovechó los espacios marcando dos tries más (19-7). Faltaban dos minutos para el cierre de la primera parte, Matías Alemanno apoyó un try que convirtió Boffelli y Argentina se fue al descanso perdiendo 19-15.

La derrota de Los Pumas, 52 – 29, el local la fue construyendo con mucha zozobra. En el segundo tiempo el árbitro siguió siendo protagonista dejando al seleccionado argentino con 12 jugadores en campo de juego por dos amarillas casi simultánea. La primer,  correspondía, para Alemanno tras ingresar a un ruck. La segunda menos entendible para Tomás Lavannini. Otra conquista del Cardo (24-15)  presagió un resultado abultado en la distancia final del marcador. Hubo margen para una gran sorpresa. Fue cuando Orlando recuperó la pelota en campo propio y tras una enorme corrida, asistió a Boffelli para que apoye debajo de los postes (24-22) a dos de diferencia y con tres jugadores menos.

Escocia, de la mano del muy talentoso apertura Finn Russell, Escocia arrinconó a la docena de argentinos y pudo sumar de a 7 una vez más. Una gresca generalizada (ya con 14 Los Pumas) concluyó con una amarilla por lado (Gallo). En el balance general Los Pumas concluyen la temporada con un rendimiento muy por debajo de lo mostrado en el primer encuentro de esta gira (triunfo ante Inglaterra). Sorprendieron varios rendimientos bajos como el de Santiago Cordero y la toma de decisiones no siempre fue la más acertada (negaron patada a los palos factible con 12), las inconductas y errores reiterados en el tackle. Lo mejor se pudo ver en algunas individualidades, tuvieron buen rendimiento Emiliano Boffelli, Tomas Lavannini, Thomás Gallo y  Matías Orlando.

Equipos:

Escocia: Pierre Schoeman, Fraser Brown y Zander Fagerson; Jonny Gray y Grant Gilchrist; Matt Fagerson, Jamie Ritchie (capitán) y Jack Dempsey; Ali Price y Finn Russell; Duhan van der Merwe, Sione Tuipulotu, Chris Harris y Darcy Graham; Stuart Hogg. Entrenador: Gregor Townsend.

Argentina: Thomas Gallo, Julián Montoya (capitán) y Eduardo Bello; Matías Alemanno y Tomás Lavanini; Juan Martín González, Marcos Kremer y Pablo Matera; Gonzalo Bertranou y Santiago Carreras; Emiliano Boffelli, Jerónimo de la Fuente, Matías Orlando y Bautista Delguy; Juan Cruz Mallía. Entrenador: Michael Cheika.

Estadio: Murrayfield (Edimburgo).

Árbitro: Karl Dickson (Ingalterra) asistido por los jueces británicos Luke Pearce e Ian Tempest (Inglaterra).