Llegaron a la Rosada todos ministros que tenían que estar para la reunión convocada por Manzur, a sabiendas que a la misma no asistiría el Presidente Fernández. Los pocos ausentes estaban justificados, algunos por viaje otros compadeciendo algún malestar. El camporista Wado de Pedro se sumó una hora más tarde tras resolver un problema planteado con su hijo que fue informado temprano al jefe de Gabinete.

Antes de ingresar Aníbal Fernández dejó en claro su pertenencia a propósito de los tironeos puertas adentro del Frente de Todos. “Tienen la camiseta puesta del gobierno y juegan para otro equipo”, lanzó para los críticos del gobierno que están dentro de FdT. Lo hizo parafraseando a Perón cuando utilizó la misma parábola, durante su último gobierno, para con un grupo de indisciplinados diputados propios.

Guzmán, Kulfas y Moroni abrieron la ronda en ese orden. El titular de Economía aseguró que ya pasó lo peor asegurando que ahora vienen los resultados del crecimiento. Habló de la política fiscal y redistribución. Alguien lo consultó sobre la inflación de abril que se conocerá el próximo jueves 12. “Será más baja que la de marzo” señaló sin aventurar un porcentaje.

Kulfas dio datos de fuerte crecimiento industrial, señaló que se trató de casi el doble de lo pensado y advirtió que faltan divisas para importaciones. Moroni se refirió a la marcha de las paritarias. Manzur intervino para minimizar las críticas de Larroque, y de paso remarcó “estamos participando de un gran gobierno, al que no le gusta, que se vaya”. Carla Vizzotti con su habitual solvencia dialéctica habló de lo suyo para explicar actualidad sanitaria definida casi en pos pandemia.

Hubo más expresiones en direcciones diversas. Algún cruce sobre temas puntuales y nadie levantó la mano cuando Cerruti pidio voluntarios para enfrentar la conferencia de Prensa que encabezó el propio Jefe de Gabinete. Finalmente Vizzotti y Taiana aceptaron.