Por Claudio Leveroni

El cierre de listas en la principal alianza opositora a nivel nacional dejó gruesas cicatrices, una muestra de las dificultades que se presentan en este espacio que gobernó el país hasta 2019. Minimizando estas heridas, desde la sede del gobierno porteño prefieren señalar que Larreta quedó fortalecido como una figura superlativa de la alianza. Arengan que doblegó a Mauricio Macri en la pulseada por posicionar nombres en el armado final de las listas, se ufanan de esto señalando que ya quedó despejado el camino para su carrera presidencial. Muestran como una foto elocuente de esta afirmación las declinaciones de Jorge Macri y Patricia Bullrich, dejando el camino abierto para las candidaturas de Diego Santilli y Maria Eugenia Vidal.

Posiblemente esa instantánea sea la de un primer plano que intenta tapar el fondo. La euforia larretista parece tener más espuma que contenido. El panorama nacional va a contramano de esta mirada. En 16 de las 24 provincias el espacio que supo mantenerse unido sosteniendo a Macri en la presidencia, tendrá internas en las próximas PASO. La Ciudad es uno de los ejemplos más grotescos en ese sentido. Tras casi dos décadas gobernando y con la ex gobernadora bonaerense como cabeza de lista a diputados nacionales, el oficialismo tendrá tres listas. La provincia de Buenos Aires presenta un panorama similar, más complejo aun cuando se desmenuzan las secciones electorales.

El grosero enroque de domicilios de Vidal y Santilli es un dato menor en la discusión política. Los radicales piden pista y hacen entrar por la ventana a personeros que traen la bandera de la antipolítica, tal como se presentaba años atrás Facundo Manes en un fracasado primer intento de jugar en las grandes ligas. La crisis trasciende las fronteras porteñas y bonaerenses. Desde Jujuy el gobernador Morales cuida su propia aspiración presidencial y lanza munición contra el Jefe de Gobierno porteño, “Se cree el dueño de Juntos por el Cambio” afirmó acusándolo de hacer campaña sucia contra Manes.

La alianza opositora carece de conductor. La multiplicación de listas que confrontarán en las PASO demuestra la dificultad que tiene Larreta para ejercer un protagonismo que lo posicione como figura presidencial. Es cierto que en la escenografía visible en primer plano eclipsó a Macri, pero el ex presidente opera en política con rasgos empresariales. Adquiere medios y voluntades y, además, marcó tendencia en el nuevo modelo de la derecha nacional. Una etiqueta difícil de despegar. Se vio en la presentación de listas de Diego Santilli realizada bajo los mismos parámetros de comunicación visual heredada de la gestión Macri. Querer entrar al conurbano bonaerense desde un club hípico y mostrando una cabellera rojiza en las redes sociales, es una muestra de no haber entendido una parte importante del mensaje que le dio la población en las elecciones de 2019.