Tras la orden que el propio Jefe de Gobierno dio, la Policía porteña reprimió al caer la tarde de este sábado a los manifestantes que estaban apostados en cercanías del domicilio de Cristina Fernández. Un carro hidrante lanzó agua mientras agentes uniformados lanzaron gas pimienta y repartieron bastonazos dejando heridos entre la multitud que exigía el retiro de las vallas que impedían el acceso a la esquina donde vive la Vicepresidenta.

Cuatro personas fueron detenidas, entre ellas hubo diputados del Frente de Todos según señalaron algunas versiones que recogió la prensa. La insólita determinación de vallar la zona en la madrugada fue leída como una verdadera provocación por legisladores del oficialismo nacional. “Tenemos que frenar el atropello a Cristina Kirchner”, señaló el Ministro Gabriel Katopodis.

Los manifestantes finalmente lograron correr las vallas y apostarse frente al domicilio de la vicepresidenta obligando al retiro del camión hidrante y el grueso de los uniformados.