La joven de 20 años que fue víctima de una violación grupal en el barrio porteño de Palermo advirtió que la protección de su identidad como víctima “es un derecho”, cuestionó el tratamiento del caso en los medios de comunicación y reclamó que no la revictimicen con la difusión de su identidad e imágenes en lo que denominó “un espectáculo pochoclero que sólo alimenta el morbo”.

A través de un texto que su abogado, Hugo Figueroa, envió a la agencia Télam para su difusión, la joven puntualizó que “casi desde el momento inicial de lo ocurrido” se sintió “totalmente hostigada por parte de los medios”, y juzgó que “con la sed de justicia social que hay (y bastante morbo en cierta otra parte), se deshumaniza a la víctima” e insistió que “la protección de la identidad de la víctima no es un favor, es un derecho”.