La Corte Suprema volvió a fallar en contra del gobierno nacional, lo hizo en favor de quienes administran la Ciudad de Buenos Aires al darle razón en el reclamo que habían presentado por el recorte de la coparticipación. Rodríguez Larreta logró que el máximo tribunal le devolviera los fondos que Macri en la presidencia le había dado en manera exagerada cuando se oficializó el traspaso de la Policía Federal a manos de la Ciudad.

La Corte decidió, con el voto de sus cuatro miembros, que el estado Nacional debe reintegrarle a la ciudad más rica del país el 2,95% de la masa de fondos coparticipables (CABA pedía el 3,50%) estableciendo que dichas transferencias se realicen en forma diaria y automática por el Banco de la Nación Argentina, dejando sin efecto la ley 27.606 que había reducido esa participación.