Jorge Macri se encargó de dejar en claro, con los hechos y las palabras, dos cuestiones fundamentales en el inicio de su mandato: una política de “mano dura” con los cortes de calles y piquetes, alineándose totalmente con la política de seguridad del gobierno de Javier Milei y, por otro lado, la conformación de un Gabinete donde priorizó a los funcionarios propios dejando pocos lugares para el larretismo, para los pedidos de Mauricio Macri y casi nada para los radicales.

El nuevo Jefe de Gobierno, y ante el silencio de los gobernadores, salió rápidamente a respaldar a la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, por la presentación del “Protocolo para el orden público” que autoriza la intervención de las fuerzas federales de seguridad para dispersar piquetes que bloqueen la vía pública. “Vamos a garantizar el orden en el espacio público”, escribió en su cuenta de X (ex Twitter), Jorge Macri.

“En nuestra Ciudad todos merecen movilizarse y circular en libertad. Desde el Gobierno de la Ciudad celebramos las medidas anunciadas por la Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y trabajaremos en forma conjunta para que se cumplan”, agregó.

Días antes, el Jefe de Gobierno nombró a un civil como nuevo jefe de la Policía de la Ciudad. Provisoriamente, el secretario de Seguridad porteño, Diego Kravetz se hará cargo del manejo de los uniformados. Su nombramiento tiene que ver con lo que viene en materia de represión a la protesta social. Nombrar un político al frente de la Policía se puede leer como un respaldo el accionar policial frente a las manifestaciones callejeras. La Policía va a estar respaldada por la política, los costos de esa represión van a ser compartidos. Ubicar a Kravetz en ese lugar es un mensaje para los polis que se resume así: “Ustedes vayan para adelante que nosotros los bancamos”, así lo explicó un comisario de la Policía de la Ciudad al ser consultado por Causa Pendiente.

Con la llegada de Milei al gobierno hay un cambio de época político que lo representa. Jorge Macri decidió plegarse aún más al discurso duro de la Libertad Avanza y de los sectores más intransigentes del Pro.

No todo es tan lineal. Como la mayoría de las protestas se realizan en la ciudad de Buenos Aires será la Policía porteña la que deberá reprimir. No se podrá hacerlo sin pagar un costo que inevitablemente será político.

Tal como lo anticipó CP el nombramiento de Waldo Wolff al frente del ministerio de Seguridad también tiene que ver con esta política de “mano dura” y alineamiento con Milei. El Gobierno de la Ciudad se apuró en demostrar en los hechos que ya no habrá tolerancia con los piquetes y los acampes. El sábado por la mañana desalojó la Plaza Lavalle. “Recuperamos la Plaza Lavalle. Desde hace un tiempo, un grupo de 30 personas la había ocupado de forma ilegal. La plaza vuelve a ser para los vecinos y todos los que la quieran disfrutar. Nuestra prioridad es ordenar la Ciudad y garantizar la convivencia respetuosa y pacífica”, dijo Jorge Macri.

El desalojo no fue tal como lo vendió el gobierno porteño. La medida del desalojo del Tercer Malón de la Paz se consumó cuando sus integrantes se disponían a dejar el lugar, tal como habían anunciado un día antes.

La verdadera prueba de fuego será la del miércoles 20 de diciembre con la marcha organizada por diversos sectores sociales, en especial la Unidad Piquetera que ya anunció que ese día “comienza la lucha contra el ajuste de la motosierra contra el hambre”. La frase surgió del plenario que debatió las consignas y la metodología de la marcha a Plaza de Mayo en protesta por los anuncios que realizó el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y al protocolo antipiquete de Bullrich. Los dirigentes de este sector decidieron hacer el planteo de forma urgente al gobierno de Milei. De hecho, ya anunciaron que a la movilización se plegarán otros sectores políticos y sindicales que no forman parte de la Unidad Piquetera. También resolvieron realizar una presentación judicial como “medida preventiva para evitar la represión que ya está anunciando la ministra Bullrich”. La expectativa esta aposada en saber hasta donde llega la Policía de la Ciudad ese día.

El reparto de poder en el Gabinete porteño

El jueves 7 de diciembre, Jorge Macri asumió como nuevo Jefe de Gobierno de la Ciudad. Pocas horas antes, se terminaron de dar a conocer los últimos nombramientos de su Gabinete. El nuevo gobierno tendrá diez ministerios y cuatro secretarías. En el reparto de poder quedó en claro que los lugares de mayor peso político quedaron en manos de hombres de confianza del Jefe de Gobierno, que el radicalismo se quedó sin ningún ministerio y que Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta obtuvieron algo, pero los verdaderos puestos de importancia son controlados por políticos del riñón de Jorge Macri. También se premió al líder de Republicanos Unidos (RU), Roberto García Moritán con un ministerio, el de la Producción.

Macri tendrá un ministerio más que Larreta, el de Infraestructura, pero redujo de seis a cinco las secretarias. También separó el ministerio de Justicia y Seguridad y disolvió la cartera de Gobierno. En cuanto a las secretarías, se mantendrán la General, Legal y Técnica, Comunicación, Asuntos Estratégicos y Gobierno, y Vínculo Ciudadano que responderán a la Jefatura de Gabinete, aunque ésta última tendrá un presupuesto y un rango casi ministerial y en lo concreto responderá directamente a Jorge Macri.

Dos nombres a tener en cuenta: Gabino Tapia, ministro de Justicia, y César “Tuta” Torres, secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano, vienen con Macri desde la Intendencia de Vicente López. Serán los hombres fuertes del gobierno.

Otro personaje clave será Ignacio Baistrocchi. Se encuentra a cargo del ministerio de Espacio Público. Acompaña a Macri desde el 2011 cuando asumió la Intendencia de Vicente López. Allí fue Director General de Espacio Público, Subsecretario de Coordinación, Secretario de Coordinación y Jefe de Gabinete, puesto que desempeñó junto con Soledad Martínez como intendenta.

Uno más de Vicente López. Se trata de Gustavo Gago a cargo de la secretaría de Comunicación. Es Licenciado en Periodismo de la Universidad de Belgrano y cuenta con una Maestría en Gestión de la Comunicación en las Organizaciones, de la Universidad Austral. Es miembro del Círculo DirComs y del Consejo Profesional de Relaciones Públicas.

Se desempeñó como vocero y director de asuntos públicos en diversas empresas en el sector del transporte público. Fue Gerente de Relaciones Institucionales y Comunicaciones en Provincia Seguros entre 2016 y 2019, y luego se sumó al equipo de la Municipalidad de Vicente López como Secretario de Comunicación y Medios.

Mauricio y Horacio

Néstor Grindetti es el jefe de Gabinete y Gabriel Sánchez Zinny, su segundo. Acá hay un reconocimiento al trabajo realizado por Grindetti que se puso al hombro la campaña en la provincia de Buenos Aires. También se puede intuir la mano de Mauricio Macri avalándolo y proponiendo a Sánchez Zinny.

El ministerio de Infraestructura esta a cargo de Pablo Bereciartua. Es ingeniero civil, hidráulico y en comunicaciones, se recibió en la Universidad Nacional de La Plata, hizo posgrados en UC Berkeley, en Holanda y en Yale University. Fue decano del ITBA y es profesor universitario en la UBA. Colabora en distintas universidades.

Entre 2007 y 2009, durante la primera gestión de Mauricio Macri en la ciudad, ocupó la Dirección de Infraestructura. Desde 2015 hasta 2019 fue Secretario de Infraestructura y Política Hídrica de la Nación. Actualmente es Presidente del Centro Argentino de Ingenieros (CAI) y de Global Water Partnership (GWP), la asociación de temas de agua más grande del mundo con presencia en 180 países.

La Secretaría General y de Relaciones Internacionales la conduce Fulvio Pompeo, quien trabajó con Mauricio Macri como responsable de las relaciones internacionales del Gobierno de la Ciudad entre 2007 y2015.

Fue secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación (2015-2019) y enviado especial del Secretario General de la OEA ante Guatemala (2020-2021). Ejerció otras responsabilidades nacionales como subsecretario de Relaciones Institucionales en la Cancillería, y como jefe de asesores del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de la Nación.

Estos tres lugares, Jefatura de Gabinete, Infraestructura y Relaciones Internacionales tienen a ex funcionarios de Mauricio Macri en sus puestos de mando.

Larreta consiguió la continuidad de algunos de sus funcionarios. El caso del ministro de Salud, Fernán Quirós, es el más notorio. Llegó a ser precandidato a Jefe de Gobierno para enfrentar a Jorge Macri, luego se bajó. Voceros del nuevo mandamás porteño le bajan el precio en lo político y se lo suben en su faceta profesional, aunque no tanto. Refunfuñan que está ahí porque “no tenían a nadie para ese puesto”. Esa fue la explicación de los laderos ante la consulta de CP.

Gustavo Arengo Piragine es el ministro de Hacienda y Finanzas y era el segundo de Martín Mura, el ex ministro de Hacienda de Larreta. Desde diciembre de 2019, se desempeñaba como Subsecretario de Hacienda del Gobierno.

Álvaro García Resta también continuó como secretario de Desarrollo Urbano. Funcionario clave en el gobierno de Larreta, fue el impulsor de los cuestionados convenios urbanísticos. Algo que en plena campaña el propio Jorge Macri cuestionó al decir que debía modificarse el Código Urbanístico sancionado en el 2018.

Gabriel Mraida continuó como ministro de Desarrollo Humano y Hábitat. Fue diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y presidente del Instituto de la Vivienda de la Ciudad. Lideró el programa “Barrios Seguros” como Director Nacional de Prevención del Delito y Violencia en el Ministerio de Seguridad entre 2015 y 2019. Durante la pandemia condujo el comité de crisis que gestionaba las políticas de salud y contención en los barrios populares de la ciudad.

Mraida es un pastor evangélico, su lugar en el Gabinete se acerca más a un guiño de Jorge Macri a las iglesias evangélicas que a un pedido de Larreta. 

Leticia Montiel  es la secretaria Legal y Técnica. Es Licenciada en Economía por la Universidad Nacional de Mar del Plata y postgraduada en Políticas Públicas por la Universidad Torcuato Di Tella. En 2006 se sumó al equipo del Gobierno de la Ciudad como directora de Gestión Pública y Presupuesto del ministerio de Hacienda. Luego fue directora General de Planeamiento y Control del Ministerio de Salud y directora general Técnica, Administrativa y Legal de la jefatura de gabinete de ministros durante los dos mandatos de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno. Entre 2015 y 2023 acompañó a Horacio Rodríguez Larreta como secretaria Legal y Técnica.

Con todos los casilleros ocupados y los ministros y secretarios en funciones, quedó claro que Jorge Macri priorizó a sus hombres de confianza en el armado de su gobierno. Ahora, llegó el tiempo de la gestión, y eso, es parte de otro capítulo.