Extraordinario triunfo de Lula en la elección presidencial de Brasil. Obtuvo más del 48% de los votos ante un Bolsonaro que quedó más de 4 puntos atrás. Con el 99% de las mesas escrutadas Lula acumuló el 48.31% y Bolsonaro el 43.30% de los votos escrutados, porcentaje que señala la enorme polarización en el electorado, aunque deja al candidato del PT en la puerta de un nuevo período presidencial ya que la diferencia es de más de 5 millones de votos. Se trata de una diferencia muy importante que le será muy difícil revertir al actual primer mandatario del vecino país.

Los brasileros también eligieron a 27 gobernadores, 513 diputados, a un tercio del Senado y renovar los representantes en las asambleas legislativas regionales.

Brasil, la cuarta economía más poderosa del mundo, tiene 217 millones de habitantes, tuvo en esta contienda electoral once candidatos. El actual mandatario, Jail Bolsonaro, de 67 años, aspira profundizar las políticas liberales que comenzó en su gestión. Quiere vender la compañía petrolera estatal de Brasil, abrir la Amazonía a la minería, relajar las regulaciones sobre las armas e introducir valores más conservadores.

Lula Da Silva, de 76 años, busca regresar tras haber sido el primer mandatario que durante su gestión anterior (2003-2010) logró una extraordinaria distribución de la riqueza mejorando la calidad de vida de los más empobrecidos. Ahora, promete ampliar los servicios para los pobres, lo que incluye la red de seguridad social, aumentar el salario mínimo y alimentar y dar vivienda a más personas.

Lula votó en una escuela en el Gran San Pablo y dijo: “Hace cuatro años no pude votar porque estaba preso por una mentira. Y ahora tengo la posibilidad de ser presidente para que el país vuelva a la normalidad”