La Legislatura porteña tendrá una sesión agitada el próximo jueves abordando dos proyectos de mucha polémica y repercusión pública. Uno es la ley que propone la rezonificación del predio de San Lorenzo en el barrio de Boedo, a fin de habilitar la aprobación definitiva que le permitirá al club la construcción del nuevo estadio para 45 mil personas donde estuvo el Gasómetro hasta que en 1979 la dictadura militar se lo expropió a San Lorenzo

El expediente recibió el acompañamiento de los legisladores durante un plenario de las comisiones de Planeamiento Urbano y Presupuesto, donde no se recibieron objeciones de las fuerzas políticas, no obstante fueron leídos mensajes enviados por vecinos de Boedo que rechazan la iniciativa del club.

El proyecto de ley ya cuenta con una primera sanción de parte de los legisladores y requiere de una segunda ya que contempla un cambio de norma urbanística. En medio de ambas hubo una audiencia pública donde expusieron sus posturas los vecinos y socios del club a favor y en contra del proyecto.

El convenio urbanístico alcanzado entre San Lorenzo y el Gobierno porteño, según el cual el club pagará 3,5 millones de dólares a cambio de la aprobación de la ley que cambiará la zonificación de los terrenos de Avenida La Plata al 1600. Los fondos que llegarán del club deberán ser para la construcción de dos escuelas: una situada en Doblas 1768, en Boedo, y la restante en Varela 2765, en Nueva Pompeya.

El segundo proyecto que los legisladores tratarán ser en primera lectura un convenio urbanístico firmado por el Gobierno porteño que habilita un nuevo barrio en la Costanera Sur, en tierras que pertenecen a la constructora IRSA, replicando el modelo urbano de los edificios de altura de Puerto Madero. La aprobación definitiva requiere de una segunda lectura y audiencia pública, aunque su aprobación está asegurada ya que el oficialismo necesita solo mayoría simple (31 votos) para imponer su voluntad por tratarse de un cambio de norma urbanístico. Se trata de una cantidad de legisladores propios que Larreta tiene con holgura en el parlamento local.