El plan de Larreta para cerrar el tema Macri, el nuevo JxC y el reclamo de la UCR

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El Jefe de Gobierno reunió a su tropa en Uspallata. Estuvieron los integrantes de la "mesa chica". los ministros y los legisladores. La estrategia que definió para lo que viene.   

En política, como en física, a cada acción le corresponde una reacción. Y eso viene sucediendo en el Pro y en Juntos por el Cambio (JxC) tras la pelea pública entre Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta por el tema del candidato a Jefe de Gobierno en la Ciudad y por el sistema de votación que eligió Larreta y que enojó a varias de las figuras más importantes del espacio amarillo.

La decisión que tomó Larreta fue priorizar su alianza con un importante sector del radicalismo, el que lideran por un lado, el diputado nacional Emiliano Yacobitti y el senador nacional Martín Lousteau (UCR Evolución) y por otro lado, el que encabeza el presidente de la UCR, Gerardo Morales. Pero, nada es gratis. Larreta es un amante de los “focus group” y de las encuestas y la movida que hizo no le dejó del todo bien parado hacia afuera. Por eso, el miércoles de la semana pasada, en horas de la mañana, encabezó una importante reunión en la sede del Gobierno porteño de la calle Uspallata. La reunión se realizó horas antes de que Larreta presentara siete propuestas ante la Sociedad Rural Argentina, en un evento que reunió a varios precandidatos de Juntos por el Cambio, Hacemos Córdoba y La Libertad Avanza. Un evento donde fue una parte del “círculo rojo”.

El encuentro de Uspallata fue muy importante porque de la misma participaron casi todos los ministros del Gobierno porteño, los integrantes de la mesa chica de H2023 y los jefes de los bloques de los espacios que integran Juntos por el Cambio en la Legislatura porteña: Diego García Vilas de Vamos Juntos, Marcelo Guouman de la UCR Evolución, Roberto García Moritán de Republicanos Unidos y Roy Cortina del Partido Socialista.

Larreta tomó la voz cantante y bajó una línea muy concreta: la pelea con Macri se terminó y le dio la orden a todos de no hacer más declaraciones públicas sobre el tema. Acto seguido anunció, que a partir de ahora, la prioridad era lanzar una campaña propositiva. Ahí surgió el inconveniente clave de la reunión. Desde el radicalismo le dijeron que con eso solo no bastaba y que había que avanzar en otras cuestiones. La situación se empantanó y lo único que quedó firme fue lo que dijo Larreta: no hablar más de la pelea con Macri e ir por la campaña propositiva.

Los radicales pretenden aprovechar el quiebre con Macri para que esa sea la piedra angular desde donde se empiece a construir un nuevo Juntos por el Cambio, que deje atrás definitivamente al macrismo.

El Jefe de Gobierno porteño días después decidió una segunda jugada. Para diferenciarse de las propuestas “alocadas”, como las define el larretismo, que propone Patricia Bullrich, se darán a conocer ante la sociedad planes concretos para resolver los temas más acuciantes del país como la inflación y la inseguridad, entre otros, de esta manera Larreta planea diferenciarse aún más de Bullrich.

La última pata de ese plan de Larreta tiene que ver con dos lugares claves para su campaña electoral y lo que sería su futuro Gobierno nacional. Pretende que la santafesina y senadora nacional Carolina Losada sea su candidata a vicepresidenta y Morales vaya como candidato a senador para que desde allí maneje el Senado de la Nación. Este sería un premio al sector del radicalismo que lo apoyaría a nivel nacional para ganarle la interna a Bullrich sin presentar candidato propio en la disputa de JxC. Larreta está convencido de que el apoyo del radicalismo será clave para vencer la interna. El plan del larretismo ya está en marcha. El único inconveniente es que a cada acción siempre le sigue una reacción y eso Larreta lo sabe muy bien.