Concluyó la votación que llevó varios días y la Junta de Gobernadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó una asignación general de derechos especiales de giro (DEG) por US$ 650.000 millones, que serán distribuidos el 23 de agosto, al tiempo que el Gobierno nacional giró al organismo US$ 345 millones, en concepto de un pago de intereses por la deuda de US$ 45.000 millones contraída entre 2018 y 2019 bajo la presidencia de Macri.

“La asignación de DEG beneficiará a todos los miembros, abordará la necesidad mundial de reservas a largo plazo, generará confianza y fomentará la resiliencia y la estabilidad de la economía mundial. Ayudará particularmente a nuestros países más vulnerables que luchan por hacer frente al impacto de la crisis de COVID-19 “, dijo la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.

La asignación general de DEG entrará en vigor el 23 de agosto y los nuevos fondos se acreditarán a los países miembros del FMI en proporción a sus cuotas existentes en el Fondo. Dado que la Argentina tiene el 0,67% de la cuota del FMI le corresponderá recibir unos US$ 4.355 millones.