En una determinación que prioriza el abastecimiento normal para el mercado argentino el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca consensuó con el sector cárnico y dispuso la suspensión hasta fines de 2023 de las exportaciones de siete cortes parrilleros de consumo interno, y liberó al mismo tiempo el envío de carne de vacas tipo D, E y toro, también denominadas de conserva o de manufactura.

La cartera que conduce Julián Domínguez oficializó así un paquete de medidas que tiene como objetivo establecer “un marco normativo para la comercialización y exportación ganadera” para 2022 y 2023.

El decreto correspondiente fue publicado este lunes en el Boletín Oficial, estableció la suspensión hasta el 31 de diciembre de 2023 de siete cortes de consumo masivo reservándolos para el mercado local: el asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta y vacío.

También se creó el Observatorio de la Producción de la Carne Vacuna, con representantes de las provincias, las entidades del sector agropecuario, de la industria frigorífica, de engorde a corral, matarifes, abastecedores, productores exportadores y al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

Este organismo consultivo tendrá la finalidad de brindad asesoramiento para aumentar la productividad, otorgar previsibilidad y confianza al productor y generar un adecuado ambiente de negocios; al tiempo que analizará la evolución del ganado existente, de la faena y las exportaciones, para proponer políticas públicas para el desarrollo de la ganadería argentina y su cadena de valor.