La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) desbarató maniobras de evasión fiscal de una firma alimenticia que había subfacturado sus exportaciones. Determinó ajustes en el impuesto a las ganancias por más de 143 millones de pesos, correspondientes a los ejercicios fiscales 2020 y 2021, al tiempo que evalúa posibles inconsistencias en las declaraciones juradas de 2022 de ese mismo tributo que presentó recientemente.

Agentes de las áreas especializadas de la DGI descubrieron que la empresa realizó triangulaciones desde julio de 2020, por medio de una cadena que tenía eslabones en Chile y Estados Unidos.

Para llevar adelante estas maniobras fraudulentas, la compañía investigada diseñó una ingeniería comercial que consistía en usar un intermediario radicado en territorio norteamericano, al que se le facturaban operaciones por montos sensiblemente inferiores a los reales por productos que, en realidad, se enviaban directamente desde Argentina al país trasandino. Esta simulación de ventas a Estados Unidos desarticulada dio lugar a diferencias en el impuesto a las ganancias estimadas en 143.110.000 pesos.