La conferencia de prensa que ofreció la vocera Gabriela Cerruti este jueves tuvo aristas poco frecuentes en el repertorio de preguntas. Un par de ellas recogieron títulos de portales informativos ligados al macrismo que, durante varias horas de este jueves, desplegaron noticias relacionadas a una posible renuncia del Presidente Fernández.

Como no había fuentes confiables una de esas páginas web decidió dar un giro titulando, “en el gobierno desmienten la renuncia de Alberto Fernández”, la desmentida de la no noticia llegaba desde un “vocero” de la Rosada.  Todo humo tóxico.

“No es casual. Rumores y fake news desplegados desde oscuras usinas sólo buscan generar desánimo y confusión. Sobre la baja autoestima de los pueblos cabalgan los intereses corporativos. Pero se equivocan. Hay un pueblo que se resiste a caer en la desesperanza”, afirmó el titular del bloque del Frente de Todos en la Cámara Baja, Germán Martínez.

La operación mediática de estos días es de manual. La historia de nuestro país enseña que detrás de cada golpe de Estado hubo movidas canallescas de medios de prensa que se encargaron de esmerilar la figura presidencial. La sufrieron Yrigoyen, Perón, Frondizi, Illia y sin la misma suerte final que ellos también recayeron sobre las figuras de Alfonsín, Kirchner y Cristina. Golpes cívico militares que fueron recibidos con grandes títulos de bienvenidas por los diarios más influyentes, como se puede ver en la estampa que acompaña esta nota.