Minutos después de conocer el fallo del Tribunal Oral Federal 2, condenándola a 6 años de prisión e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública con la obra pública en Santa Cruz, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner dio un mensaje desde su despacho en el Senado Nacional mostrando pruebas del enlace, que definió como mafioso, entre integrantes del poder judicial, grupos mediáticos poderosos del país y funcionarios del gobierno porteño. “Como dijimos la condena estaba escrita, una causa en la que el juez Ercolini se habia declarado incompetente y luego 8 años después con el gobierno de Macri la resucita”, comentó en el inicio de un discurso de casi una hora.

Sobre la responsabilidad que se le endilga en la causa Cristina destacó que cuando era Presidenta de la Nación no tenía “manejo de las leyes que son aprobadas” por el Poder Legislativo y marcó que “el Presidente de la República tampoco administra el presupuesto” y sostuvo que la condena en su contra no obedece a un “lawfare ni a un partido judicial; esto es un Estado paralelo y mafia judicial”.

En un tono enérgico marcó el recorrido del llamado “grupo de Lago Escondido” y le dijo a Magnetto (CEO del Grupo Clarín) que no le va a doblar el brazo, al tiempo que planteo, “el 10 de diciembre de 2023 no voy a tener fueros, así que podrá darle la orden a sus esbirros de la Corte Suprema de que me metan presa”. Remato ese anuncio señalando: “No voy a someter a la fuerza política que me dio el honor de ser dos veces presidenta y una vicepresidenta a que la maltraten en período electoral. No voy a ser candidata a nada, ni a presidenta ni a senadora. Termino el 10 de diciembre y me vuelvo a mi casa”