La preocupación mundial por el alza del precio del trigo y el maíz va creciendo a medida que no se encuentre un final para la guerra entre Rusia y Ucrania que ya lleva casi un mes de iniciada. Se trata de dos países que abastecen a África y Europa de este insumo básico para la producción de alimentos.

La producción de ambas naciones representan el 30% del total mundial de trigo. A partir del conflicto bélico la escalada en la cotización del precio de este insumo trepó un 23% mostrando rasgos de desabastecimiento en los países centrales del antiguo continente. Los dos países en conflicto también sostienen el 80% de las exportaciones mundiales de aceite de girasol.

“La comunidad mundial está en el umbral de una crisis alimentaria sin precedentes causada por el conflicto ucraniano”, dijo el presidente francés Emmanuel Macron tras la reunión de los líderes del G7.

Desde el Banco Mundial advierten que la crisis provocará “inseguridad alimentaria” en muchos países de Europa, Asia central, Oriente Medio y África que dependen casi por completo de las importaciones de trigo procedentes de Rusia y Ucrania. El organismo advierte de un proceso inflacionario a escala mundial arrastrado por el alza de precios de los alimentos.