Cómo será el tramo final de la campaña del precandidato del Pro. En su gobierno no habrá lugares para larretistas y radicales, entre otros. Los nuevos amarillos que vienen.
«Vayamos por más», esa frase de campaña se repite en varios de los spots del precandidato a Jefe de Gobierno porteño del Pro, Jorge Macri, y es toda una definición de lo que vendrá. En este momento y según las encuestas que llegan al búnker del ministro de Gobierno de la Ciudad ubicado en la calle Arribeños 3613 del barrio de Belgrano, los sondeos lo muestran por encima del radical, Martín Lousteau. En el búnker se habla de diferencias que oscilan entre los 6 y 8 puntos. Además, resaltan que ninguna encuesta les da mal. En ese marco, el primo Jorge se siente triunfador.
«No hay que cambiar nada de la campaña y seguir básicamente con el mismo rumbo que nos trajo hasta acá», repiten los laderos de Macri. Seguir haciendo campaña con un discurso más cercano a Patricia Bullrich que a Horacio Rodríguez Larreta, haciendo eje en temas como el fin de los piquetes, mayor seguridad y orden.
Los roles en la campaña están bien definidos. César «Tuta» Torres, es un dirigente peronista que participó de la gestión de Macri en la intendencia de Vicente López. Es considerado como uno de los más cercanos a Macri desde hace años y actualmente es subsecretario de Gobierno porteño. Torres es el encargado de todo lo político y territorial en la campaña de Jorge.
El otro hombre clave es Ezequiel Sabor, exsecretario de Trabajo durante el Gobierno de Cambiemos, exembajador en México y exsubsecretario porteño. Sabor también, se encarga del armado político. La comunicación la maneja Fernando de Andreis, exsecretario general de la Presidencia, exlegislador y hombre cercano a Marcos Peña y a Mauricio Macri y que pertenece a la Fundación Crecer y Crecer. De Andreis también tiene alguna injerencia en las cuestiones políticas.
Otro hombre influyente es Gabino Tapia, jefe de Gabinete del ministerio de Gobierno porteño que lidera Jorge Macri. Tapia también fue secretario Legal y Técnico en Vicente López y es el encargado de los equipos técnicos de la campaña del exintendente.
La precandidata a legisladora en la lista del Pro, Guadalupe Rossi, que es directora general de Articulación Territorial del Gobierno de la Ciudad, podría ser la persona que conduzca la Legislatura porteña en caso de que Macri llegue a Jefe de Gobierno. Rossi es de extrema confianza del exintendente de Vicente López. Podría ser la vicepresidenta primera del Palacio Legislativo, pero también podría ocupar un lugar en el futuro Gabinete porteño.
El exmichettista y exlegislador porteño, Marín Borrelli, es uno de los apoderados del sector del Jorge Macri en la Ciudad. Sergio Gabriel Iacovino, subsecretario de Asuntos Políticos del Gobierno porteño, se encarga de todo lo que tiene que ver con la fiscalización y de tener a todos los futuros fiscales atentos para la elección electrónica que se dará en las PASO de agosto. Iacovino trabajó con Macri en el Pro de la provincia de Buenos Aires.
La estrategia de campaña: no hacer olas
Para el tramo final de la campaña para las PASO de agosto, Jorge Macri se abocará al contacto directo con los vecinos y a recorrer las comunas. Se pondrá más énfasis en las comunas del centro y el sur, donde el radicalismo y el peronismo son más fuertes. «En la zona norte, estamos muy bien y en general en el resto también, pero hay comunas donde el voto esá más peleado y a esas nos vamos a dedicar, como son la 4, la 8, la 10 y la 11», le dijo a este medio un integrante de la campaña macrista.
El otro punto importante es no confrontar con Loustuau. En el búnker de Arribeños están convencidos de que los atacan porque están perdiendo, «No hay que responder las críticas e ir por una campaña de propuestas que ponga el foco en grandes obras, como puede ser el caso del subte, y en temas que los vecinos reclaman como la videovigilancia y más presencia policial en las calles. Seguir insistiendo también, en el reordenamiento del espacio público y en mejorar la educación y la salud», dicen en el macrismo.
Otro tema que marca la campaña de Macri es la diferenciación que hace entre su campaña y la de Larreta. las mesas que instala en distintos lugares de la Ciudad sólo dicen «Jorge Macri Jefe de Gobierno», en cambio en las de Lousteau aparece también el nombre de Larreta como candidato a presidente.
La gestión: Jorge se parce más a Mauricio que a Horacio
Jorge Macri se siente ganador y por eso, está planificando lo que será su futuro gobierno. En primer lugar, se rodeara de leales. No quiere saber nada con el larretismo. Para Jorge, Larreta nunca lo quiso y por eso, le impide a sus funcionarios que hagan campaña para él. «Después del 14 de agosto no habrá lugar para los larretistas que se quieran sumar ante la posibilidad concreta de que nosotros ganemos la interna. Jorge va a armar un Gabinete con leales y bien Pro, donde no va a haber lugar para los radicales», señalan los más cercanos al exintendente de Vicente López.
La estrategia de alianzas y cogobierno que armó Larreta, con Jorge se termina. En la Legislatura porteña, Macri piensa hacer lo mismo, por eso, pretende que alguien de su absoluta confianza maneje el Palacio Legislativo.
«Si no nos apoyaron durante la campaña, no pueden pedir lugares después», le dijo a este medio un dirigente porteño del macrismo al referirse al larretismo y a los radicales, entre otros.
La Ciudad que se viene si gana Jorge será bien amarilla. Habrá un cambio de era en donde a pesar de que vuelva a ganar el Pro, las cosas serán distintas. Jorge Macri se siente tan seguro, que ya cranea la Ciudad del futuro cercano.








