Con un discurso donde prometió llevar propuestas nuevas, especialmente para los jóvenes, al parlamento nacional y una fuerte impronta antipolítica María Eugenia Vidal realizó un acto a puertas cerradas este miércoles acompañado por todos los integrantes de la lista de candidatos porteños de Juntos por el Cambio que la tiene como cabeza. «Esta lista tiene la diversidad necesaria» afirmó atenta a que en las próximas primarias el espacio que representa al oficialismo porteño tendrá tres listas.
La ex gobernadora bonaerense habló como si hubiese sido siempre parte de la oposición, lo hizo fustigando políticas y remarcando que la clase política es una privilegiada en la convivencia social. En este contexto pidió que «las subas de los salarios de diputados y senadores sean iguales a la actualización de la jubilación».
.Con un lenguaje de extremo dramatismo también volvió a reiterar críticas por el manejo de la pandemia que tuvo el gobierno nacional. «Las consecuencias que vemos después de más de un año sin clases presenciales son catastróficas, y, como no se mide ni se evalúa, aún no tenemos magnitud del impacto. Tenemos que recuperar el tiempo perdido y buscar a esos chicos que dejaron la escuela», aseguró.
Bajo un esquema escenográfico similar al de anteriores campañas Vidal mantuvo un discurso monocorde en el que hasta recurrió a una cita con referencia histórica en el lenguaje peronista. Lo hizo al señalar, «el trabajo dignifica» para dar cuenta que «durante la cuarentena se perdieron 200.000 puestos y se recuperaron sólo la mitad».
El acto se hizo a puertas cerradas en un centro cultural ubicado en el centro de la Ciudad. Al concluir el mismo Vidal no quiso hablar con los periodistas que estaban esperando afuera del local, solo lo hizo con el canal La Nación +, que tiene como principal accionista a Mauricio Macri.
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