Una nueva versión del Plan Qunita, lanzado por primera vez durante el gobierno de Cristina Kirchner, pone en marcha el gobierno nacional a través del Ministerio de Salud que aprobó este martes la contratación directa para la “adquisición de 14.000 kits de cuna-moisés y accesorios”, en el marco del Plan de los 1000 días que ofrece asistencia durante el embarazo y los primeros tres años de vida de niños y niñas. Las cunas serán construidas por detenidos en cárceles federales.

La decisión política fue oficializado a través de la Decisión Administrativa 175/2022, publicada este martes en el Boletín Oficial, que lleva la firma del jefe de Gabinete, Juan Manzur; y de la ministra de la cartera sanitaria, Carla Vizzotti.

El plan Qunita original había sido suspendido durante la gestión de Mauricio Macri y llevado a justicia que determinó el sobreseimiento de todos los acusados.

En el artículo 2 de la norma, se adjudica la contratación directa a favor del Ente de Cooperación Técnica y Financiera del Servicio Penitenciario Federal, ya que detenidos en cárceles federales se ocuparán de la fabricación de los kits.

La operación será por un monto de $277.200.000, al tiempo que la norma faculta a la ministra para la “ampliación, disminución, resolución y rescisión respecto de la Contratación Directa Interadministrativa”. El monto de la compra se “imputará con cargo a las partidas presupuestarias del Ministerio de Salud”, aclara el texto.

Entre los considerandos se detalla que el fin de la contratación es “reducir las muertes infantiles domiciliarias y contribuir tanto a la salud física y mental”. También busca el pleno desarrollo del lactante, en el marco de la Estrategia Nacional de Sueño Seguro del Lactante en virtud del “Plan 1000 días”, lanzado por las autoridades.