Los acreedores de Vicentin están hartos de las dilaciones y sospechan que están realizando maniobras para perjudicarlos. Es que la Corte Suprema santafesina resolvió desplazar al juez Lorenzini, le ordenó remitir las actuaciones para poder expedirse y suspendió todos los plazos procesales que tenían como fecha límite el 30 de junio.

La Corte citó a Lorenzini a declarar para que los ponga en conocimiento sobre lo acontecido hasta el momento. En especial sobre la venta de 16% de las acciones también de Renova a Viterra previo al default ocurrido en diciembre de 2019.

La decisión del máximo tribunal de justicia provincial fue el detonador para que el abogado Gustavo Feldman, patrocinante de los acreedores comerciales del grupo, defina que la situación del juez Lorenzini esta muy comprometida y no descartó “que tenga que afrontar alguna imputación penal” según señaló en declaraciones a radio LT9 de Santa Fe,

Feldman también afirmó “el problema es que, si esto termina en una quiebra, ojalá que no, esa operación primigenia de Renova también caería, con lo cual estaríamos ante una situación de severo compromiso para los cientos de puestos de trabajo que tiene Vicentin”.