Vecinos de Olivos vienen fortaleciendo su fuerte oposición a la construcción de torres en una zona residencial a partir de excepciones para construir en altura que aprobó el Concejo Deliberante de Vicente López por pedido del intendente Jorge Macri.
Ahora, los ediles levantaron la mano para aprobar la construcción de tres mega torres de 20 pisos en un predio de acceso acotado donde funciona en la actualidad el Colegio San Andrés. Como casi toda ordenanza de excepción su aprobación se encuentra bajo sospecha de corrupción. Los vecinos vienen organizando juntada de firmas, marchas en caravana de autos que recorren las calles del distrito y cuelgan en las puertas de sus casas un cartel alusivo a la oposición a la construcción de esas torres. Se trata de una postal que cada día suma más adeptos. Los vecinos se convocan en redes sociales, en twitter con @VeciIslaOlivos
Si se concreta la construcción de las 3 mega torres, en su mayoría con unidades de 100/120 mts.2, el barrio sumará 3 mil personas más. Habrá también 4 o 5 mil autos más que transformarán en un caos el transitar, ahora tranquilo, de esta zona llamada “la isla” por sus características geográficas tan particulares. «Es notable como Jorge Macri se desentiende del conflicto», comenta Miguel Armaleo, director del periódico regional Lo Nuestro, que viene monitoreando el tema de las continuas excepciones que autorizan la multiplicación de torres en zonas residenciales del distrito.
«La cotización del metro cuadrado en estos barrios es altísima, una verdadera tentación para emprendedores inmobiliarios que arrasan con casas para construir en altura. Una verdadera paradoja que sufren los vecinos. Vivir en zonas muy cotizadas atenta contra su calidad de vida, con autoridades como las actuales están desprotegidos», analiza Armaleo.
La polémica ordenanza de excepción aprobada por el macrismo local prevé ampliar una calle, Nogoyá, y construir un paso bajo nivel en las inmediaciones de las calles Pelliza y vías del Mitre. El intendente Macri se hace el distraído, prefiere aparecer por canales amigos y hablar de temas ajenos no propios del distrito. Su pobre gestión al frente del distrito más rico de la provincia de Buenos Aires, que ya lleva 500 ordenanzas de excepción sancionadas, difícilmente lo impulse más lejos en su destino político.








