Vecinos de distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires se van organizando de distintas formas para mostrar el fastidio que está ocasionando el desarrollo de los negocios inmobiliarios que promueve el gobierno porteño con la invasión de moles de cemento que desplazan espacios verdes y arquitectura histórica como muestra la foto que acompaña esta nota.

En Núñez la movida crece exponencialmente a partir de un grupo inicial que se moviliza en contra del nuevo código de edificación urbana. Preparan una movilización para el domingo 20 de febrero (17:00) en Cabildo y García del Río para marchar hacia el Parque Saavedra. Si bien apuntan a la irresponsabilidad manifiesta de la administración actual, la destrucción de barrios para dar paso a negocios inmobiliarios comenzó varias décadas atrás. Los vecinos de Núñez temen tener un destino similar a Belgrano, que después de sufrir la demolición de históricas construcciones, como la Casa del Ángel en 1977,  quedaron con manzanas atiborradas de edificios y los pocos espacios verdes ahogados en una jungla de cemento.

Una situación paradojal representa que, pese a la extraordinaria multiplicación de torres, la ciudad de Buenos Aires no crece demográficamente, por el contrario es expulsiva. Mantiene la misma cantidad de habitantes en los últimos 50 años.