La presencia en el gabinete nacional de quien fue candidato presidencial por este mismo espacio en 2015, con la venia de Cristina Fernández, es asumida con la expectativa de saber que, de no haber consenso para la reelección del actual primer mandatario, Scioli es el candidato que une puentes internos.

Por la cantidad de invitados el evento no se realizó como es habitual para estas ocasiones en el salón Blanco de la Casa Rosada. La ceremonia se trasladó al amplio espacio del Museo del Bicentenario. Desde el gobierno se asumió al evento como un plan “B” electoral. El “A” ya se sabe, lo anunció el propio Fernández de gira por Europa semanas atrás cuando respondió que se presentará para la reelección el año próximo.

La presencia en el gabinete nacional de quien fue candidato presidencial por este mismo espacio en 2015, con la venia de Cristina Fernández, es asumida con la expectativa de saber que, de no haber consenso para la reelección del actual primer mandatario, Scioli es el candidato que une puentes internos.

Acaso también se pueda interpretar que detrás de este nombramiento anida la intención de bloquear las aspiraciones de Sergio Massa (ausente de la asunción de Scioli), otro presidenciable que espera su oportunidad. Su figura tiene algunos rechazos en determinados sectores del Frente de Todos que lo siguen viendo con desconfianza. Voceros cercanos al ex intendente de Tigre bajan esas expectativas, aseguran que él no será un inconveniente para las aspiraciones de Scioli, su franja etaria le da tiempo de esperar. En todo caso, apuntan a posicionar a Malena Galmarini como una aspirante a cargos más expectantes. “Sería una buena compañera de fórmula para cualquier candidato del espacio”, suelen comentar.