Mientras dentro de la casa Rosada el Presidente Alberto Fernández encabezaba una reunión con varios gobernadores y representantes de sectores sindicales, sociales, empresariales, de derechos humanos y diferentes credos para construir un amplio consenso contra los discursos del odio y la violencia, la Plaza de Mayo desbordaba de gente en explícito apoyo a la Vicepresidenta.
Una plaza contra el odio y por la paz








