Se conoció este domingo que el Gobierno nacional, a través de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agricultura, decidió cerrar hasta nuevo aviso las ventas al exterior de harina y aceite de soja. Se trata de insumos que están al tope de las exportaciones de nuestro país. La soja representó el 31% del total de esas exportaciones el año pasado, unos 24.000 millones de dólares.

La limitación para la comercialización fronteras afuera de estos productos se da en un momento de aumento en los últimos meses de la cotización de los agroalimentos a nivel internacional, situación que se potenció más de la mano del conflicto entre Rusia y Ucrania.

El incremento de los precios de los commodities beneficiará las exportaciones argentinas y por consiguiente provocará aumento de las reservas del BCRA dada las retenciones que tienen estos productos. Pero, también le preocupa al gobierno que afecte aún más el precio interno de productos aumentando la presión inflacionaria que sufre el país.