Europa vivió horas de creciente angustia al informarse de combates cerca de la planta nuclear más grande del continente (y la tercera a nivel mundial), ubicada en territorio ucraniano, que provocaron un incendio en cercanías del centro atómico. Sin embargo, organismos especializados de control nuclear afirmaron este viernes que no se detectaron fugas radiactivas en la central de Zaporiyia, tras detectarse un incendio durante la noche del jueves por combates entre tropas ucranianas y rusas, afirmó este viernes el primer reporte oficial del regulador nuclear ucraniano, coincidente con estimaciones previas de la agencia de inspección.

“No se han registrado cambios en la situación de la radiación”, indicó la agencia de inspección de las plantas atómicas de Ucrania luego del incendio ocurrido la noche del jueves en la central nuclear más grande del continente causado por un bombardeo de las tropas rusas, que demoraron en autorizar el acceso de los bomberos.

Europa vivió alrededor de seis horas en vilo a raíz del incendio, finalmente extinguido, que llevó al gobierno ucraniano a advertir que si la central estallaba se produciría un impacto “10 veces más grande que el de Chernobil”, hasta ahora el mayor accidente atómico de la historia, y que sería “el fin” de la vida en el continente.

El incendio fue reportado en las primeras horas del día y solo después de las 6 (la 1 en la Argentina) se informó que había sido extinguido. El secretario general de la OTANJens Stoltenberg, condenó la mañana de este viernes la “irresponsabilidad” de Rusia por el incidente.