Comenzó este viernes un juicio más por los crímenes cometidos en los centros clandestinos de detención Automotores Orletti y Base Pomar durante la última dictadura militar. Estos lugares estaban bajo el control operacional de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
En esta oportunidad, el Tribunal Oral Federal 1 de la Ciudad de Buenos Aires está juzgando la responsabilidad de cuatro agentes orgánicos e inorgánicos en la privación ilegítima de la libertad y tortura de militantes políticos. La mayoría de los casos que comenzaron a ser juzgados son de personas que estuvieron secuestradas en este centro clandestino que funcionó entre junio y noviembre de 1976 al mando de la SIDE y estaba ubicado en un taller mecánico en Venancio Flores 3519, en el barrio porteño de Floresta.
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) forma parte de la querella junto a Kaos y la Liga Argentina por los Derechos Humanos.


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