El Ministerio del Transporte y la Fraternidad arribaron a un acuerdo en torno al conflicto que motivó un paro de los servicios de todo el país, por lo cual la medida de fuerza fue levantada a las 10:00 y, progresivamente, quedarán en funcionamiento todas las líneas

El secretario general del Sindicato de Conductores de Trenes La Fraternidad, Omar Maturano, señaló que la medida de fuerza fue “en defensa de la industria ferroviaria y los puestos de trabajo” haciendo referencia a un fallo judicial que, tras un accidente ferroviario, no permite la circulación de trenes en el ramal Retiro – Bahía Blanca.

Maturano denunció que la industria ferroviaria “es de forma permanente atacada, en este caso por la justicia”, y añadió otro ítem de último momento que el gremio también rechaza “las irregularidades producidas en la compra fantasma de pasajes en servicios de la actividad, que agotan las disponibilidades y transfieren pasajeros al sector del autotransporte”.

El malestar también se relaciona con “las conductas de algunos gobiernos provinciales que, violentando la ley, se adueñan de territorios ferroviarios propiedad de la Nación y utilizan terrenos para variados fines y no para construir viviendas para el personal, que no tiene casa propia en un 60 por ciento”, dijo.

Para Maturano, “la clausura de servicios ferroviarios en ausencia de pericias técnicas previas afecta de forma económica a los sectores populares, que utilizan el ferrocarril por sus tarifas sociales”, y aseguró que a fin de preservar la seguridad “la justicia debe exigir a las empresas la reparación de infraestructura y material tractivo y rodante, ajustando a derecho la responsabilidad patronal”.

La justicia “optó por lo más fácil, es decir, una resolución contraria al sistema ferroviario”, dijo Maturano, quien sostuvo que “llama la atención que los organismos de control no funcionen a partir de la inexistencia de una Ley Federal de Transporte, que La Fraternidad pregona desde hace más de 15 años”.