El Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) 31 en Flores quedó clausurado preventivamente y con riesgo de ser un cierre definitivo después que el director del centro, Sebastián Carrasco, recibiera una descarga eléctrica de una pared deteriorada con humedad.

Los Centros de Salud y Acción Comunitaria porteños están orientados a la Atención Primaria, hay programas de protección materno infantil, salud escolar, adicciones y diabetes, entre otros. Además, cuentan con talleres de memoria, cine y terapias de risa. Una forma alternativa de brindar salud a los vecinos de los distintos barrios de la Ciudad.

La decadencia de la infraestructura de este CeSAC de Flores viene siendo denunciada desde hace tiempo. Edgardo Knopoff, jefe del área programática del Hospital Piñero, la Asociación de Médicos Municipales y varias organizaciones sindicales realizaron presentaciones sobre el riesgo eléctrico, la falta de agua y filtraciones permanentes que hace inseguro el trabajo y la atención a los vecinos que se acercan a este CeSAC.

El cierre implica, además, que los pacientes se queden sin recibir sus tratamientos de la farmacia que funciona dentro del centro. La legisladora Berenice Iañez (FdT) relató que “las autoridades del CeSAC comentaron que si cierran son 300 pacientes con medicación crónica, entre los que hay 150 pacientes insulinizados, que se quedan sin medicación”. Su compañero de bancada, Matías Barroetaveña señaló que “los arreglos provisorios que se hicieron hasta ahora no son suficientes. Los trabajadores y trabajadoras necesitan una solución definitiva para trabajar y poder brindar una atención de calidad. Exigimos al GCBA una respuesta urgente que permita la continuidad de este centro de salud comunitario”.