Tras el discurso del Presidente Fernández del último viernes el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Julián Domínguez salió a explicar detalles del plan Estabilizador que anunció el primer mandatario.

En ese marco explicó que se busca proteger  a los productores y consumidores argentinos de los efectos del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, dos destacados países productores y exportadores de trigo. El Gobierno Nacional ha creado el Fondo Estabilizador Temporal del Trigo Argentino que estará a cargo de la Secretaría de Comercio Interior e implica la suspensión temporaria del beneficio diferencial del 2% en los derechos de exportación de harina y aceite de soja.

El Ministro justificó la creación de este Fondo entendiendo que en Argentina, “como consecuencia de este conflicto, el precio interno del trigo ascendió de $25.000 a $35.000 la tonelada y el aumento se trasladó a la harina, al pan y a sus derivados”. Domínguez detalló que esta medida permitirá estabilizar el precio interno del trigo a niveles pre-bélicos y “alcanzará solamente a 11 empresas exportadoras de subproductos de la soja. Ocho de ellas representan el 95% del total de las exportaciones”.

Domínguez anunció que se abrirán los registros de exportación de la cosecha 22/23, por un total de 8 millones de toneladas de trigo, que se suman a los 2 millones autorizadas. “Esto permitirá dar previsibilidad para la siembra, captar los precios internacionales y lograr un nuevo récord de producción”.

Los sectores que representan a productores del agro debaten la respuesta que darán al gobierno. Algunos, los más radicalizados y opuestos al gobierno nacional, ya han anunciado cortes de rutas como los realizados en la 34 a 30 kilómetros de Riosario. Otros como la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA) se manifestaron en estado de “alerta” y no descartaron acciones judiciales.