En diciembre de de 2015 el gobierno de Macri decidió intempestivamente retirar el embajador en Venezuela y romper vínculos diplomáticos con el país, uniendo los intereses argentinos con los del gobierno de Estados Unidos, por ese entonces gobernado por Donald Trump.  Ahora, Alberto Fernández como Presidente de la CELAC, se propone encaminar las relaciones diplomáticas con Venezuela. Así lo señaló este lunes ante el Presidente su par ecuatoriano Guillermo Lasso.

“Pensamos que ha llegado el momento de hablar de Venezuela, y como primer paso la Argentina quiere volver a recuperar su vínculo diplomático pleno” comentó el presidente Alberto Fernández y convocó, junto a su par de Ecuador, a “empezar hoy un programa de fraternidad en América Latina y el Caribe que nos permita volver a lograr los vínculos plenos que se fueron quebrando y que hoy definitivamente necesitamos volver a recuperar”.

“Como presidente pro témpore de la CELAC, convoco a todos los países de América Latina y el Caribe a que repensemos la situación de Venezuela, porque ha pasado un tiempo difícil y creemos que es momento de ayudarla a que en el diálogo recupere plenamente su normal funcionamiento, y no lo vamos a lograr si la dejamos sola, sin embajadores y sin nuestra atención”, expresó Fernández al brindar una declaración a la prensa junto a Lasso en el Salón Blanco de la Casa Rosada.

El mandatario argentino postuló que “América Latina necesita despegar de una vez por todas” y en ese sentido resaltó la importancia de recrear la unidad plena para que nuestros pueblos vivan mejor. “También con Arce y Boric tuve la oportunidad de hablar sobre la necesidad de aunar nuestros esfuerzos para que los acuerdos entre América Latina y el Caribe se profundicen cada vez más”, añadió.

“Compartimos una mirada común sobre lo que América Latina necesita”, dijo y remarcó la “preocupación de luchar denodadamente para terminar con la pobreza, así como el compromiso de fortalecer las democracias y la institucionalidad, también recurriendo y contando con una justicia verdaderamente republicana, independiente de todos los poderes fácticos, y de convivir bajo los supremos ideales de la vigencia de los derechos humanos”.

Por su parte, Lasso destacó que “hemos coincidido en cuanto a que la CELAC puede servir de plataforma para reconstruir esa unidad de América Latina y el Caribe para que sepamos manejar nuestras diferencias en un ambiente de diálogo que propicie hacia la prosperidad de nuestros pueblos”.

Y agregó: “Hemos hablado de democracia y de lo importante que es defender esos principios, aun cuando las consecuencias de esa defensa no nos sean convenientes, y creemos en la independencia de la Justicia también, así como en los derechos humanos de toda la sociedad”.