Después de 50 años de actividad la empresa agro industrial Bunge anunció el cierre de su planta de fertilizantes ubicada en Campana. Lo hizo con una notificación conjunta a todos sus trabajadores y la cúpula sindical. La empresa dispuso el cese de actividades para el turno noche evaluando que despedirán a sus más de 130 operarios.
El gremio resaltó que el impacto alcanza a unos 250 puestos de trabajo, contabilizando a los indirectos. Deja de producir en el país por cuestiones de competitividad, señalaron desde la empresa. La libre e irrestricta importación de productos deja fuera de línea a dicha empresa.
El cierre de esta fuente de trabajo dista mucho de ser un caso aislado. Según detalló el senador Eduardo Wado de Pedro ya bajaron sus persianas 9 mil empresas industriales en la Provincia de Buenos Aires. Se trata de un territorio que produce casi el 50% del total de la Argentina.
En las últimas horas también se conoció que Stellantis, la principal licenciataria en la Argentina de Fiat, Peugeot, Jeep, Citroën y Ram, anunció la paralización por siete semanas de su producción automotriz en las plantas de la provincia de Córdoba y la localidad bonaerense de El Palomar. La medida que pone en vilo a 5 mil trabajadores automotrices responde a la caída en las ventas y a las exportaciones generadas por las medidas tomadas por el gobierno de Javier Milei.








