Por tercera vez, en nueve mundiales que se llevan jugados, Los Pumas vuelven a estar en una semifinal del máximo torneo internacional de rugby. En Marsella lograron derrotar a Gales 29-17, después de remontar un 0-10 que anticipaba un choque complicado para nuestro seleccionado.

En el inicio de los 80 la iniciativa la tuvieron Los Pumas, pero no lograron instalarlo en el marcador pese a un penal a los palos (de ángulo cerrado) que, finalmente, marró Boffelli por muy poco. Un error defensivo dejó a la posibilidad para que los Dragones Rojo apoyaron bajo la H (0-7). El try en contra afecto no solo el marcador. Los Pumas no lograban jugar en campo rival. Antes del cierre del primer tiempo Boffelli acertó dos veces desde el piso (6-10) y Chocobares fue reemplazado por Moroni (protocolo de conmoción).

En el complemento se vio lo mejor del juego argentino. La seguridad de Petti en el line, las buenas patadas desde el fondo de Santiago Carrera, la seguridad de Mallia y Boffelli (el más destacado) buscando la ovalada en las alturas, la fortaleza de Isa, Lavannini y Montoya y la máquina de taclear que fue Marcos Kremer.

Los que ingresaron aportaron la definición en tres capítulos: Moroni, con un takle formidable frenando la posibilidad del wing galés de marcar un try;  Joel Sclavi (ingresó por Gómez Kodela) enterrando su figura en el ingoal de Gales, y Nicolás Sánchez interceptando la ovalada para apoyar el último try y definir el partido.