Amnistía Internacional se puso al frente de un reclamo en defensa de los trabajadores inmigrantes en Qatar asegurando que han sido explotados groseramente en la última década, desde el inicio del plan de obras para la copa mundial de fútbol.

“Sin los trabajadores migrantes, Qatar no podría haber sido sede de la Copa del Mundo en noviembre”, asegura la reconocida organización humanitaria señalando que “ahora es el momento de que tanto Qatar como la FIFA paguen lo que deben a estos trabajadores. Los trabajadores migrantes han construido una serie de nuevos estadios, ampliado el aeropuerto y construido nuevos ferrocarriles y han sido explotados groseramente” .

En mayo Amnistía demandó que Qatar y la FIFA compensen a los trabajadores migrantes que han sufrido violaciones de derechos humanos en relación con el rearme para la Copa del Mundo.

Amnistía Internacional asegura que ha documentado que esto ha sucedido señalando que los trabajadores migrantes no pueden cambiar de trabajo o abandonar el país sin el permiso de su empleador. “Esto se debe al infame sistema Kafala, que vincula a los trabajadores por contrato con un patrocinador (a menudo una empresa), que verifica su estatus migratorio”, señala la organización, resaltando que en Qatar más del 90% de su fuerza laboral está compuesta por trabajadores migrantes. “Amnistía Internacional ha documentado que los trabajadores migrantes han sido sometidos a robo de salarios, trabajo forzoso y condiciones de trabajo peligrosas, así como a oportunidades limitadas de descanso y recuperación”.

El 16 de marzo de 2022, Amnistía Internacional entregó más de 280.000 firmas a la FIFA para exigirle que aumente la presión sobre Qatar para que implemente reformas laborales. Varias asociaciones de fútbol, incluida la Asociación Noruega de Fútbol, han apoyado la demanda que Amnistía Internacional, inclusive lo han hecho patrocinadores oficiales como Adidas, Budweiser, Coca-Cola y McDonald’s quienes han respaldado el reclamo de compensación.