La utilización del barbijo en las establecimientos escolares se ha transformado en un centro de polémicas a partir de la determinación asumida por diferentes provincias y también por la postura planteada desde la Nación.

El gobierno porteño, en línea con sus antecedentes minimizando el ámbito escolar como foco de contagio, anunció que desde este lunes en las escuelas de CABA deja de ser obligatorio el uso de barbijo para alumnos. El objetivo, según señalan las autoridades es mejorar el bienestar socioemocional de los chicos al recuperar las dinámicas en las aulas y los vínculos con sus docentes y sus compañeros.

La determinación de Larreta entra en vigencia a contramano de la sugerencia que realizó el gobierno nacional señalando que aún estamos en pandemia. La ministra de Salud recordó el consejo que dieron los responsables de las carteras sanitarias de todo el país y explicó la importancia del tapabocas en espacios cerrados.

En los colegios de la provincia de Buenos Aires el uso del barbijo sigue siendo obligatorio, así lo anunció el director general de Cultura y Educación bonaerense, Alberto Sileoni. A contramano de las autoridades bonaerenses el intendente de La Plata, Julio Garro, anunció este lunes el fin del uso obligatorio del barbijo para el transporte público, los comercios y las oficinas municipales de la capital bonaerense. Desde la próxima semana, las mascarillas serán optativas para “la circulación, prestación de servicios y toda actividad pública o privada que se desarrolle en el Partido de La Plata”.

En Tierra de Fuego también se oficializó la decisión de convertir en optativo, a partir del martes, el uso de barbijos dentro de las escuelas del distrito y en los niveles obligatorios de enseñanza.