Como si no le alcanzara con los conflictos que brotan en la propia geografía que comanda Larreta arremetió este martes contra la situación devenida a raíz del avión venezolano retenido en Ezeiza. Sin mayor explicación lanzó, “es inadmisible que haya aterrizado un avión con esa gente, sin que los mecanismos de alarma hayan funcionado”. De porque entiende es inadmisible que “esa gente” descienda de un avión en Ezeiza el Jefe de Gobierno no dio respuestas ni ninguna razón, como si el solo hecho de ser venezolano o iraní fuera elemento suficiente para impedir el ingreso al país.

Montado en la operación novelada que medios opositores y una franja política del mismo sector montaron sobre el avión y su tripulación, Larreta fue más lejos aún al señalar sin sonrojarse, “ninguno de los sistemas de seguridad parece haber funcionado”. El avión se mantiene en una pista de Ezeiza y sus tripulantes alojados en un hotel hasta tanto quede esclarecida su situación. ¿Qué sistema de seguridad no funcionó? En todo caso deberá informar la justicia que delito se investiga, y explicar porque causas se retuvo a la aeronave y a quienes venían en ella.

Para rematar su insólito comentario Larreta se escudó en uno de los latiguillos más repetidos de la derecha vernácula al señalar que Alberto Fernández viene de defender a Cuba, Venezuela y Nicaragua en su discurso en la Cumbre de las Américas realizada en Los Ángeles la semana pasada. En realidad, el Presidente le dijo a su par de Estados Unidos que no podía arrogarse la potestad de no invitar a determinados países a la Cumbre y también mostró preocupación por sostener bloqueos económicos que dañan a un pueblo más que a un gobierno.