Negocios son negocios. Repentinamente y ante la necesidad de abastecerse de petróleo que ya no recibirá de Rusia, Estados Unidos restableció relaciones con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. La Casa Blanca confirmó este miércoles la liberación de dos de los 10 ciudadanos de Estados Unidos presos en Venezuela, después que los gobiernos de ambos países mantuvieran inesperadas conversaciones este fin de semana con vista a reanudar el suministro de petróleo y la relación bilateral en general.

El encuentro, confirmado por el presidente Nicolás Maduro, y la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, fue promovido por Washington con el objeto de que Venezuela supla el petróleo que Estados Unidos dejará de comprarle a Rusia debido al embargo dispuesto ayer por Biden como represalia a la invasión rusa a Ucrania.

El gobierno venezolano decidió liberar a los ciudadanos detenidos desde 2017, ex ejecutivos de la petrolera norteamericana Citgo. A fines de 2020 fueron sentenciados a distintas penas, por haber firmado contratos que “comprometían el patrimonio nacional”. El 4 de febrero pasado el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ratificó las condenas.

Estados Unidos y Venezuela rompieron relaciones diplomáticas a comienzos de 2019, cuando Washington desconoció el mandato que inició entonces Maduro por considerar que surgió de elecciones irregulares. Desde entonces Washington intensificó las sanciones aplicadas a Venezuela y, como parte de ellas, redujo sus compras de petróleo venezolano y las reemplazó por crudo ruso.