El gobernador Kicillof inauguró en Ensenada la primera planta de Aguas Bonaerenses, se trata de la embotelladora de agua potable de la provincia que tendrá capacidad para producir 8.400 bidones por día y permitirá dejar de tercerizar el proceso con proveedores privados. También le hizo entrega a este municipio 62 vehículos destinados a la limpieza y desobstrucción de colectores.
«Forma parte de las políticas preventivas que estamos tomando frente al posible impacto del fenómeno meteorológico de El Niño», señaló el mandatario provincial apuntando «a los que piensan que la eficiencia solo se consigue privatizando, les decimos que acá hay una empresa estatal que genera trabajo bonaerense, justicia social y resultados concretos para mejorar la calidad de vida de los vecinos».








