Los voceros presidenciales coincidieron en señalar que el encuentro del Presidente Fernández con Christopher Dodd estuvo lejos de ser tenso. Señalaron, con particular énfasis, que fue distendido y hasta hubo algunas humaradas. De todas formas, no es frecuente que un visitante, por más ilustre o representativo del poder real que sea, extienda una reunión con un Presidente por dos horas y media. Fue en la Rosada con inició a las 15:00 y concluyó pasadas las 17:30, semejante extensión es un primer dato en sí mismo.

Alberto Fernández estuvo acompañado por Gustavo Beliz y Juan Manzur, el primero de ellos con lazos muy fuertes con el país del norte donde estuvo viviendo varios años y desarrollando tareas profesionales. Dodd insistió en varios momentos sobre la importancia que representa para Estados Unidos la presencia de Argentina en la Cumbre que comenzará el 6 de Junio en Los Ángeles, aunque la mayoría de los primeros mandatarios llegarán dos días después.

A nadie le escapa que la novena Cumbre puede ser una ocasión política para expresar la ratificación del dominio norteamericano en la región, o sufrir rebeldías de lo que suele denominarse “el patio de atrás”. Antes de sostener críticas, caracterizadas como “vergonzosas”, relacionadas a los bloqueos económicos a Venezuela y Cuba, Alberto Fernández habló con varios líderes de gobiernos zonales. Lo hizo en su rol de Presidente de la CELAC.

Si a las ausencias forzadas de Venezuela, Cuba y Nicaragua, más la negativa de México a asistir adelantada por su Presidente, se le suman otras naciones como Chile, Bolivia o Perú, la Cumbre comenzaría a perder peso político. Un costo para la administración de Biden que ya viene castigada por déficit internos varios.

La postura Argentina se debate bajo dos posibilidades: Ir, y expresar en Los Ángeles ante el propio Biden el rechazo a las políticas coloniales de EEUU para la región, o no dar el presente junto a varias naciones más como repudio a la discrecionalidad asumida por el gobierno del norte que asumió como administrador plenipotenciario de la Cumbre.