La jornada de protesta y movilización contra la reforma laboral dejó 37 personas que fueron detenidas y otras 70 demoradas en un operativo de seguridad que movilizó a más de 800 efectivos y tuvo llamativos desbordes.
Hubo un extraño cruce entre un pequeño grupo de manifestantes y la policía. Según imágenes que se difundieron en canales de noticias algunos pocas personas encapuchadas arrojaron piedras y botellas con combustible contra el vallado policial. La acción generó que el grueso de los manifestantes se alejaran del lugar mientras las fuerzas de seguridad efectuaban disparos de balas de goma, gases lacrimógenos y agua desde camiones hidrantes.


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