El gobierno reconoció parcialmente las razones que explica el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que evalúa las características del crédito otorgado en 2018 a la administración que conducía Mauricio Macri.

“No se gobierna para los mercados, se gobierna para el pueblo”, comentó el ministro Martín Guzmán resaltando que Macri estuvo más preocupado por satisfacer los reclamos del mercado. Los fijó como prioridad facilitando la fuga de las divisas que ingresaron al país a través del crédito más voluminoso otorgado en toda la historia del FMI (U$S 57.000 millones). El ministro también deslizó que al informe le faltó más autocrítica marcando responsabilidades del Fondo al otorgar un crédito que, por sus características, quebrantó los estatutos propios de la organización financiera internacional.

“Efectivamente, el programa Stand By del año 2018 fracasó porque no logró cumplir con ninguno de los siguientes 4 objetivos trazados en el acuerdo: 1) Restaurar la confianza del mercado. 2) Proteger a los más vulnerables de la sociedad. 3) Fortalecer el marco para reducir la inflación. 4) Progresivamente, disminuir las tensiones en la balanza de pagos”, resalta un comunicado del gobierno nacional referido al informe del FMI.

La evaluación que hace el gobierno argentino sobre el informe resalta que el FMI desatendió la fragilidad externa del país, minimizando los riesgos de la liberalización de la cuenta de capital. También resalta los siguientes puntos:

• Hubo una visión errada sobre el fenómeno de la inflación y la política monetaria.
• Se puso énfasis en la contracción fiscal en un contexto recesivo.
• Se pecó de optimista en creer que el programa ayudaría a recuperar la confianza de los mercados, pero esto no ocurrió.
• Se sobredimensionaron los efectos de reformas estructurales y se minimizaron sus riesgos. Las reformas deben estar orientadas a conseguir la creación de empleo a través del crecimiento económico inclusivo y sostenible.