“Invocando a Cristo mataron a mucha gente”, afirmó el Presidente tras presentarse sorpresivamente en el acto que se estaba recordando la masacre ocurrida el 16 de junio de 1955 cuando, en el intento de derrocar el gobierno de Perón. Ese día aviones de la marina arrojaron bombas sobre Plaza de Mayo asesinando a más de 400 personas, entre ellos un grupo de alumnos primarios que se encontraban dentro de un micro visitando la ciudad.

La figura del Presidente asomó por la entrada del Museo del Bicentenario (a un lado se encuentra el monumentos a los caídos en esa jornada) para acompañar el momento. “Es un día donde unos inmorales bombardearon la plaza de mayo con el propósito de tomar un gobierno y se llevaron puesta la vida de centeneras de civiles. Yo creo que allí comenzó la violencia política expresada desde el Estada, porqué fueron las Fuerzas Armadas del estado Argentina las que bombardearon”, expresó el primer mandatario. 

“Lo que se reclama es no olvidar un acontecimiento tan tremendo como el que se vivió aquí, todavía el ministerio de economía tiene balazos de aquella época y lo que tenemos que hacer es no olvidar. Fue un hecho tremendo producto de la brutalidad e indecencia de quienes fueron golpistas”, señaló el Presidente mientras le prometía a los presentes impulsar que esta jornadas en el futuro sean consideradas duelo nacional.