El impacto que está causando el cierre de una planta industrial como la de FATE, anunciada este miércoles, se puede ver en la sorpresa e incertidumbre de los propios casi mil trabajadores de esta empresa que han quedado sin su empleo, como también en distintos ámbitos políticos y económicos que presagian estar ante un caso que denuncia la dirección trágica que tiene el rumbo de la economía argentina.
El diputado peronista Jorge Taiana señaló que un cierre de plantas de esta escala «no solo afecta el empleo presente, sino que desarticula cadenas de valor estratégicas para nuestra autonomía económica». Por su parte el economista Hernán Letcher señaló que «el cierre de FATE no es un hecho aislado. En los dos años de gestión de Milei se destruyeron 21.938 empresas y más de 290.000 puestos de trabajo registrados. La industria no forma parte del modelo Milei». Dentro de ese contexto resaltó que la semana pasada los datos de utilización de la capacidad instalada anticipaban que el sector de productos de caucho y plástico operó en dic/25 apenas al 33,4%.


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